Este pub con su especial idiosincrasia y personalidad, con su selección musical y ambiente de serie Z ha dado su particular impronta a la noche nerjeña. Ha sido en los últimos años un fuerte apache musical, un refugio para los roqueros, en el cual se podía escuchar desde la canción más kitsch hasta el rock más extremos, sin olvidar a los clásicos del pop y el rock o las últimas canciones indie, siempre abierto a peticiones del respetable. No hay duda de que se sumará a la lista de lugares que permanecerán en nuestro recuerdo por ser escenario de grandes momentos inolvidables de nuestras relaciones sociales.
Servidor pinchando en el Tantra allá por el 2001.
Por otro lado, Oli desde su establecimiento siempre ha apoyado de forma totalmente incondicional cualquier idea surgida desde la Asociación de Videocreadores Cortos de Vista, como en su momento en la realización de las dos primeras ediciones del Fábrica Rock.
En el recuerdo quedará ese espacio angosto, con telarañas colgando de un Halloween olvidado, con paredes decoradas entre carteles de películas de ciencia ficción, terror y mensajes antisistema. Adiós a otro lugar distinto, diferente, único. Ahora crucemos los dedos para verlo pronto en otro proyecto.
Y como dedicatoria y en justo honor al Tantra y a Oli una canción de Bunbury (siempre que se abre el pub el primer tema que se escucha una canción de Bunbury o de Héroes de Silencio) junto a Raphael (más de uno sabrá el esfuerzo que me cuesta, porque de otro modo difícilmente el músico aragonés aparecería en Nerja Pop).
1 comentario:
:(
Como bien dices, esperemos verlo pronto en otro proyecto. A ver que hago yo en Nerja sin Tantra!
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