Nadie se dio cuenta de que miraba. A nadie conté entonces lo que con ocho años vi. Después escribí miles de páginas para explicar aquella visión fugaz, cómo unos instantes marcan una vida.
Por Ricardo Popbelmondo.
Nadie se dio cuenta de que miraba. A nadie conté entonces lo que con ocho años vi. Después escribí miles de páginas para explicar aquella visión fugaz, cómo unos instantes marcan una vida.
Por Ricardo Popbelmondo.
Sus ojos, transparentes. Los nuestros, tan oscuros como el pasado familiar. Su melena dorada, un rayo de luz en mi habitación. Su angelical retrato preside cada dormitorio del pueblo. Anoche, de nuevo, intenté quemarlo.
de Ricardo Popbelmondo
Fotografías de Benjamin Goss
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro (página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y firma del autor.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro (página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y firma del autor.
Siga las instrucciones para visitar el Castillo. Obedezca sin miedo nuestra audioguía. Viva experiencias irrepetibles con nuestras indicaciones. No abandone la pasarela. No haga fotos. No pregunte. Estamos a su servicio, por su bien.
Por Ricardo Popbelmondo.
Fotografía de Elisabet Martínez Ortiz
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro
(página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una
fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o
microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y
firma del autor.
La autoestopista se colapsa con el anuncio del penúltimo apocalipsis. Mientras nos dirigimos hacia la ciudad vacía, los dos imaginaremos qué contienen los maleteros. Y al llegar las calles por fin serán nuestras.
Por Ricardo Popbelmondo
Fotografía de Don Cox.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro
(página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una
fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o
microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y
firma del autor.
Nan Goldin no fotografiaría en mi dormitorio a dos enamorados devorándose, ni a un yonki somnoliento, tampoco el rímel corrido tras la última paliza, sólo a mí a punto de perderme dentro de la pantalla.
Por Ricardo Popbelmondo.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro
(página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una
fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o
microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y
firma del autor.
En horas se abre la veda, pero aún es divertido volar entre las copas doradas de los árboles y aterrizar sobre el manto de las hojas caídas. Silencio, hija, los drones furtivos nos acechan.
Por Ricardo Popbelmondo.
Fotografía de Kawashima Kotori.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro
(página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una
fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o
microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y
firma del autor.
"Tú eres nuestra seguridad". Así reza la aplicación “PuebloSeguro”, recibida por varios chats.
La leo por fin sentado en la terraza de la cafetería, con un descafeinado con leche de soja y una rebanada de pan de centeno con aguacate. No falta un nuevo selfie del desayuno rodeado por una docena de mesas vacías. Las habrán colocado por inercia, sin ser conscientes de la Nueva Normalidad. Al otro lado de la plaza un grupo de madres graban a sus niños correteando. Esta escena es a su vez seguida por alguien con un móvil que no identifico tras la mascarilla.
La Web proporcionaba lo que la Naturaleza les había vedado. Los deseos de la pareja se cumplían. Vivieron años como una familia perfecta. Pero ahora está apagada en un rincón. Quieren el modelo actualizado.
Por Ricardo Popbelmondo.
Fotografía de Erwin Olaf.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro
(página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una
fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o
microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y
firma del autor.
En estos días de encierro me he fijado en la fisonomía de los edificios colindantes. Ahora, apoyado en la barandilla, me pregunto qué historias hay detrás de las cortinas abiertas. Anochece. Las ventanas y balcones se encienden como pequeñas pantallas. Busco mis prismáticos. Rastreo con ellos las fachadas. Veo familias jugando con los niños, otras hipnotizadas por un televisor. También caras iluminadas por los móviles, cenas solitarias y estiramientos antes de dormir. Esas imágenes me fascinan. Una figura se asoma a su balcón y se fija en mí. Me oculto y apago la luz.
Una mosca en el vaso de leche, la china en el zapato, la comisión bancaria, aquella denuncia falsa, el ladrillo contra el escaparate, ese chiste sobre nosotros, el algoritmo ciego… todo perfecto para odiarnos.
Lo compartieron en facebook. Lo vi en la televisión. Lo escuché en la radio. Lo leí en el periódico. Lo narró el juglar. Lo predicaron desde los púlpitos. Lo interpretaron en las runas. Lo pintaron dentro de mi cueva. Me lo susurraron las estrellas. Y sigo sin enterarme de nada.
Por Ricardo Popbelmondo.
Fotografía de María Luisa Sánchez
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro (página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y firma del autor.
Dos rostros idénticos se reflejan en la charca de lluvia ácida. Helena casi recupera del agua su pañuelo. Los brazos se tensan. Elisa decide entonces ser la única niña bonita de la casa.
Durante años remontamos el río sin tocar tierra. Ahora, desde las riberas, llegan voces empujadas por el viento. Anuncian que la plaga ha desaparecido. Nadie a bordo confía. Seguimos navegando con el Horror.
Por Ricardo Popbelmondo
Fotografía de ©Elzear Bouffier
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro (página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y firma del autor.
¿Estaría a la altura? Ese pensamiento martilleaba a Marcelo desde el momento de la firma del contrato con la productora cinematográfica. Sin poder dormir, abrazaba el inodoro esperando una nueva arcada. No lograba mitigar el hormigueo que le recorría desde la nuca hasta las yemas de los dedos. Se sentía paralizado. Con las piernas encogidas, dispuesto para un nuevo abrazo, no perdía de vista el rollo de papel higiénico que en pocos minutos había menguado. No recordaba si en el ajetreo de las últimas semanas había comprado material de limpieza y aseo. Eran tiempos de jornadas maratonianas, de reuniones y poquísimas horas de sueño. Esa tensión y cansancio acumulados podían estar pasándole factura. Pero Marcelo sabía que esa no era la causa.
De los espías que ayer pasaron por la Habitación Verde, Beatrix005 fue la única que dejó el código, con sus pies descalzos mojados en tinta invisible. Por desgracia, nadie avisó a la limpiadora.
Por Ricardo Popbelmondo.
Este microrrelato nace de la iniciativa de la Factoría Micro (página de facebook), que cada 15 días propone, a partir de una fotografía publicada en su perfil, la escritura de un micropoema o microrrelato de no más de treinta y cinco palabras, sin incluir título y firma del autor.
La app “Eres una Estrella” prometía inmersión total.
Contraté el pack “Sylvester Stallone”. Quería aniquilar Charlies y noquear a Iván Drago. Pero algo falló.
Mientras espero al servicio técnico Rainiero golpea desnudo mi puerta.
Por Ricardo Popbelmondo .
Llamadme la última pelirroja. Nuestras cabelleras son muy apreciadas en el mercado. Desde el bulo de la III Pandemia tintes y rapados, prohibidos. De mis hijos sólo queda una fotografía. Abren mi celda.
de Ricardo Popbelmondo.
Microrrelato escrito bajo la influencia del videoclip “Born free” de M.I.A., dirigido por Romain Gavras