jueves, 17 de julio de 2008

Con la Virgen del Carmen Nerja mira al mar.

Por tener una agenda saturada, impropia de estas fechas, más destinadas al disfrute playero, no pude el jueves pasado terminar el artículo dedicado a los festejos de la Virgen del Carmen. La verdad es que lo voy a publicar con bastante retraso, pero ahí queda como recuerdo de parte de lo acontecido el 16 de julio.






Siempre me ha fascinado la dualidad marítimo campestre que vivimos en Nerja. Un pueblo que vive tanto mirando al mar como al campo. celebremos con intensidad los festejos dedicados a sus patrones. si hace un par de mese el agasajado era San Isidro, ayer ser paseada por las calles y costas nerjeñas a La Virgen del Carmen. las arcas estarán vacías pero afortunadamente esta localidad vive un intenso patrimonio festivo. Cada agrupación encargada de organizar la festividad hacia la que sienten devoción se vuelca en ella con fervor. La cofradía del Carmen que recientemente se ha reestrucutrado ha echado el resto y ha adquirido un nuevo trono para la imagen, que ayer fue procesionado por primera vez.

Las calles estaban a rebosar y marca el 16 de julio lo que se puede denominar los 30 días fuertes de la campaña turística local. Este periodo seguramente marque el devenir económico local de los próximos meses.


Este año no puedo decir nada distinto con respecto al 2007 en cuanto a la procesión. Será porque las fiestas una vez vividas no dejan de ser una repitición, tal y como vivía Bill Murray en "Atrapado en el tiempo". Bueno sí, hay una diferencia, la concejal Charo Villasclaras no llevaba mechas, optando por un color de cabello oscuro. Sé que es un comentario frívolo y poco adecuado dentro de la reseña de una procesión, pero no debo perder el punto irreverente, si no nos volvemos demasiado serios. Por otro lado, personas que han dedicado su vida a trabajar en la mar recibieron su merecido homenaje con unas placas conmemorativas y varios presentes.

Por lo demás estaban todos los ingredientes propios de esta festividad. Los marengos descalzos portando el trono. Las niñas con sus canastos y los productos típicos de la mar, la banda municipal amenizaba con sus paradas musicales. Nosotros el público sin parar de sacar fotos de cualquier detalle. Ya en la Torrecilla, donde la Virgen del Carmen sería embarcada, esperaban decenas de embarcaciones para acompañarla en su paso marítimo por las costas nerjeñas. Los parapentes sobrevolaban nuestras cabezas, lanzando pétalos de flores. Mientras la noche se iba cayendo y el sol crepuscular teñía el cielo de una naranja que poco a poco se iba oscureciendo.

Ya en la mar la jábega empezó su singladura hacia poniente perdiéndose por el extremo oeste de la playa. Allí dejé la porcesión mientras grabn parte del los asistentes relataba a través de sus móviles lo que acababa de suceder.

A continuación unas cuantas instantáneas que resumen la primera parte de la procesión hasta la Torrecilla.

1 comentario:

MIguel Martín. dijo...

A raiz de este artículo me atrevo a comentar la carta que aparece en el periódico local de Nerja sobre el "despido" improcedente de una de las hermanas de toda la vida. Yo creo que todos sabemos de quien se trata, porque ha sido la única mujer que siempre ha subido a la barca de la Virgen. Es muy lícito que se cree una nueva hermandad que se haga cargo en serio de la cofradia, pero creo que las formas no han sido las correctas, porque no se ha hecho de forma legal, sino que unos cuantos jóvenes se han unido para decidir todo por su cuenta. Resulta que ya no sirve lo que se ha estado haciendo los últimos cuarenta años. Que las personas que sin anunciarse en la radio a bombo y platillo como hermanos mayores, ya no sirven, demasiado viejos. Resulta que ya no sirve de nada que yo lleve treinta años vistiendome de marinero, portando los remos, y formando parte del grupo que se hacía cargo de que la Virgen del Carmen saliera limpia y reluciente cada 16 de Julio. Ahora nombran hermano mayor a un joven de 20 años que decide todo solo. Él hace el trono, él hace el cartel, él hace la ofrenda, y él (ah, no, que era su novia) arregla el trono de la virgen que iba hecho una pena. Creo que peor no se pueden poner unas flores. Quizá hable desde el resentimiento, pero me cabrea el abuso de poder, y el ensañamiento con los más débiles. ¿Qué van a hacer los despedidos? ¿Los van a denunciar? A mí las personas que se atreven a hacer estas cosas mal hechas, sin educación, sin respeto por las personas que llevan toda una vida dedicadas a una obra, me dan pena. Me dan pena las personas malas. Pero allá cada uno con su vida.