martes, 7 de julio de 2009

El rock fue unido a la solidaridad.

El fin de semana pasado tuvieron lugar gran cantidad de actividades, pero para mí había una especialmente significativa: el concierto benéfico en favor del Taller de la Amistad. Puede coincidir con un gran concierto de música clásica, muy bonito, muy espectacular, algunos dirán que histórico, otros que inolvidable... nada de eso niego, pero en Nerja Pop, donde se peguen un par de guitarrazos, allí estaremos.

Además de apoyar al Taller de la Amistad en su magnífica labor con la pequeña aportación que supone una entrada de 6 euros y la ingesta más o menos moderada de cañitas y bocatas (se puede ser muy roquero, pero si la "gazuza" aprieta, un bocadillo de filetillos no lo deja uno pasar por alto), también se daba la posibilidad de siete actuaciones que a priori se presentaban interesantes. No todos los días podemos ver grupos en directo en nuestro pueblo y no hay que desdeña ninguna oferta. El trabajo por parte de la organización encomiable, con Cristina Fernández y Conchy Cobos al frente.

Me comentaron que la venta de entradas anticipadas había sido bastante buena, pero finalmente alguno de los grupos tocaron ante 4 gatos. Una anécdota, antes de llegar a la Sala la Fábrica nos encontramos con un componente de una banda de rock de Nerja. Iba con su toallita de playa y sus chancletas. Le invito a vernos en los conciertos, y este me dice que no sabe si podrá ir, que se tiene que duchar, que está cansado, que no sabe si le dará tiempo... Finalmente no apareció. Sintomático del estado de cosas de este pueblo a nivel cultural y musical. Desidia e indolencia, en donde cada uno hace la guerra por su lado, donde pocas veces los colectivos nos apoyamos unos a otros y hay comunicación entre nosotros (es fue uno de los objetivos que siempre persigue Nerja Pop), pero después se nos llena la boca con reproches de que no se hace nada, de que las instituciones no apoyan, de que si patatín, patatán... En fin, desde Nerja Pop seguiremos al pie del cañón con cualquier iniciativa cultural, aunque en algunas ocasiones ciertos nubarrones siempre se otean en el horizonte.

Pero si hablamos de compromiso, evidemente no podemos pasar por alto a la participación de las bandas que se subieron al escenario de la Sala La Fábrica el sábado por la noche. Cada uno puso su granito de arena para apoyar la labor del Taller de la Amistad. Y nos hicieron disfrutar de una muy buena noche de pop y rock en directo. El sonido fue mucho mejor que en el pasado II Fábrica Rock, siendo su responsable Pachi, y que contó con la colaboración espontánea de José Antonio Jimena que se encargó de la mesa de iluminación y ambientar como es debido un buen concierto de rock.

La noche se abrió con el pop rock en español de Lunatique, que venido desde Madrid ofreció una puesta en escena en acústico. Canciones desnudas de artificio, con estribillos que narran amores volátiles, las peripecias de caperucitas y lobos feroces, de renuncias y compromisos. Solo una guitarra acústica basta para ello.

Sin Rencor abrió la ventana para que la electricidad surcara por primera vez esa noche a lomos del rock andaluz. Sus sietes componentes han aprendido bien la lección de grupos legendarios como Triana, de quienes hicieron algunas versiones, como temas propios. Encadilaron al público con su sonido que demuestra un buen "curre" en escenarios y en el local de ensayo.

Ciertamente el espacio de la Sala La Fábrica ofrece muchas posibilidades, y aunque acústicamente presenta bastantes problemas, su patio exterior, el equipamiento en iluminación y su situación en el pueblo debería servir para que esta infraestructura cultural fuera mucho más aprovechada. A ver si en los próximos meses las actividades se intensifican. Con un poco de imaginación y ganas de sacar adelante proyectos se pueden lograr una buena programación, pese a la infinidad de obstáculos y problemas que se presentan para posteriormente no recibir una respuesta acorde.

Los Hados Negros tenían ganas de tocar en la Sala La Fábrica y echaron el resto en su actuación. Si en otras ocasiones el público de cierta edad les pide pasodobles y temas latinos para el baile "agarrao", en esta ocasión tiraron de fondo de repertorio y animaron la fiesta. Antonio Urbano, el teclista, era jaleado por un grupo de asistentes. Pepe Millón se acercaba al filo del escenario y hacía posturitas en actitud roquera y Pablo Rojo invitaba a la diversión con sus saltos entregados. Creo que de las veces que los he visto es la selección musical que más me ha gustado. A ver si tienen la posibilidad de poner encima del atril más canciones como la que escuchamos el sábado.

Tenía ganas de escucharlos en directo. Había visitado su myspace y me había gustado bastante sus canciones. Eran los que más se acercaban a mis articulares gustos musicales, con sus influencias de rock sesentero. Con los Rolling Stones presentes, la psicodelia experimental de los Beatles, el glam hedonista de T-Rex y un directo más que contundente, dieron un breve trallazo de buena música. Espero que se vuelvan a acercarse por estos lares, pero con un concierto de mayor duración.

Con ellos llegó las chicas bailando, los amiguetes haciéndose las fotos de espalda al escenario, los tarareos con los brazos en alto moviéndose al ritmo del estribillo. Ellas gritaban y ellos sonreían, dedicando canciones. Locura Precoz tiene sus fans y lo viven con esa "joie de vivre" propia de aquellos que lo quieren todo y lo quieren ahora. Tocaron canciones nuevas, también mostraron sus influencias con versiones. Se les ve con tablas, con presencia y con desparpajo, pese a no llevar muchos conciertos.

Eran uno de los estrenos de la noche. Han sido (no sé si lo siguen siendo) parte de Buena Ente, pero se presentaban como nueva pareja artística, Deivi + Cardoza. Uno pone teclado y bases electrónicas, el otro, con guitarra eléctrica, puntea las cuerdas y lanza sus proclamas de reafirmación personal y desafío musical. Deivi es un auténtico showman, que contrasta con la serenidad de Enrique. Tienen un directo interesante, como ellos llaman, Fusión, que fluctúa entre la electrónica pura y dura (interpretaron un tema instrumental que me llamó la atención) y los ritmos latinos.

Ya sólo quedaban por salir a la tarima Marmaster y el NInho de la Guitarra, pero momentos antes había recibido la buena noticia de que el corto "El otro lado del águila" había recibido el premio del Público en el II Certamen de Cortos de la Mancomunidad de la Axarquía. Así que nos fuímos a celebrarlo con el gusto de haber asistido a un buen concierto, con un sonido más que aceptable, con bandas con muy buena actitud, con los pocos que estábamos pasándolo bien. A ver si hay más suerte la próxima vez en esta unión de solidaridad y música. Para conocer más sobre los proyectos del Taller de la Amistad, visitad su página web.

4 comentarios:

Lunatique dijo...

En estas cosas, no sólo cuenta el que está arriba tocando, sino el que luego es capaz de convertir todas sus sensaciones en palabras y crear un hueco donde poder revivir un trocito de lo que pasó.

Muchas Gracias por ser capaz de hacerlo...

Un saludo desde la luna.

PopBelmondo dijo...

Aquí La Tierra, recibido el mensaje, benditos sean los lunáticos si de ellos salen melodías pop.

Gracias a ti por hacerte tus kilómetros y participar en el concierto del Taller de la Amistad y dejar unas cuantas bonitas canciones. A ver si en el futuro tenemos la oportunidad de veros al completo por Nerja.

pablo dijo...

Yo solo digo que nos lo pasamos del carajo tanto antes como durante como despues de las horas de "wena Muzica" sonando.
Pablo
Condornuit

Anónimo dijo...

Realmente fue una noche agradable.
Los espectadores tuvimos la oportunidad de disfrutar de música que no habíamos oido antes.
Fue una mezcla de estilos maravillosa que nos hizo gozar de música muy variada y enriquecedora.
La lástima es que no hubiera un aforo extraordinario y más teniendo en cuenta que los músicos dieron lo mejor que sabían sólo para una causa que merecía la pena.