martes, 27 de abril de 2010

Paseo cinematográfico por las calles de Málaga.

Para aquellos que nos gusta el cine tanto al frente de la panatalla como la temeraria vocación de contar historias a través de imágenes en movimiento, el festival de cine de Málaga es un magnífica ocasión para ver cómo anda el cine español. Y no sólo dentro de las salas de cine, sino también en las calles. Uno de los mayores atractivos es pasearse por el centro de la capital y comprobar lo concurrida que se encuentran las terrazas de las cafeterías y bares y los restaurantes más chic con buena afluencia.





Tiene su cierta gracia pararse unos minutos ante la llegada de actrices, directores, actores y demás fauna cinematográfica al Teatro Cervantés y disfrutar del espectáculo histérico de chillidos de fans que no saben a quien le gritan, de flashes de periodistas de medio pelo en búsqueda de la instantánea para colgar en breves segundos en el facebook, de presentadoras de programas a la caza de la respuesta chorra del día. Todo un circo que nos ciega ante la realidad más o menos cinematográfica.



Este año hemos repetido participación con nuestro corto Trasiego dentro de la sección Videocreación. Nosotros contentos con poder enseñar nuestro trabajo con todas sus limitaciones y defectos entre trabajos de bastante alacnce visual. Se proyectó el jueves 22 de abril en la última sección de esta sección. Hasta Málaga nos desplazamos unos cuantos para apoyar nuestra obra. De nuevo nos hicieron subir a los directores al escenario, tal y como ocurriera el año pasado, y allí agradecí al equipo sus esfuerzos y presenté Trasiego como una historia de padres, hijos, vino y tortas de aceite y dediqué el corto a esos fantasmas que vagan por nuestras casa. No me atranqué al soltar el discurso, menos mal.




Por desgracia, no pudimos pasar a la final, pero el nivel técnico de muchos cortos era bastante bueno. Prueba de ello es que varias obras que había visto ese jueves y el lunes anterior con un buen nivel, tampoco superaron la criba. Un ejemplo es el corto "La Ruta del cole" que fue la pieza que más aplausos cosechó el primer día de proyección junto a El Ambidiestro (otro corto en el que he colaborado) y sin embargo no pasó a la final. Por el contra, El Ambidiestro, obra de Nono Palomino se llevó una merecida mención especial. Esto nos mueve a trabajar más duro en los próximos proyectos. Al menos nos queda el consuelo de echarnos unas buenas risas de tapeo por los bares de Málaga con los amigos.


En estos días también se tiene la oportunidad de conocer de primera mano el proceso de creación de una película. Si en años anteriores pude asistir a las masterclass de Juan Carlos Fresnadillo y Nacho Vigalondo, en esta edición tocó escuchar las impresiones de un joven director, Gonzalo López-Gallego del que tengo que confesar no he visto ninguna película, pero del que me han hablado muy bien por su último trabajo, El Rey de la Montaña. Pudimos conocer sus peripecias desde el cine más independiente a codearse con decenas de agentes y managers en Hollywood. Por otro lado, he de reconocer que este año he visto menos películas de las que me hubiera gustado pero no había muchas sesiones con horarios asumibles.



Málaga por unos días se empapa de séptimo arte y algunos tenemos la inmensa fortuna de mojarnos un poquito.

3 comentarios:

Ángel Mª Rodríguez dijo...

Eso es lo principal: Presentas tu trabajo, conoces el de otros, ves/aprendes cine y echas el rato con amigos ... Carpe Diem¡

Enhorabuena¡

Anónimo dijo...

Lo importante no es ganar, sino saber aprender y disfrutar de los momentos y con ese lujo de amigos/as que te acompañan en la foto cabe deducir que todo salió divinamente...
Felicidades por llegar y el año que viene queremos más.
¿Por cierto para cuando un visionado de cortos de vista en Frigiliana?

Rita dijo...

Ay, qué tarde más divertida pasamos. La idea siempre es mejorar esos aspectos que sabemos flaquean. Y contar una historia potente. El año que viene a ver si hay suerte y disfrutamos de otra jornada como esta!